“Un pueblo ha salido de Egipto, y he aquí cubre la faz de la tierra, y habita delante de mí. Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de la tierra” (Números 22:5-6)
Este es Balac rey de Moab que contrató a Balaam para maldecir a Israel. Estos son dos más de la larga lista de hombres que piensan que Israel puede ser destruido. Balac significa – destruir. Yo pensaría que todo estudioso de las Escrituras podría reconocer con facilidad lo inútil que es el pretender separar a Israel de las bendiciones de YHVH. Todas las mañanas en cientos de sinagogas y hogares hebreos, la primera oración de la mañana está precedida por una canción llamada: Ma Tovu – las primeras palabras de esta canción, son las palabras de un mago pagano, pero fueron puestas en sus labios por YHVH cambiando la maldición por bendición, aunque la intención del mago era maldecir. Ma tovu ohalecha, Ya'akov, mishkenotecha, Yisrael – “¡Cuan hermosas son tus tiendas, oh Jacob, tus habitaciones, oh Israel!”. Como creyentes en el Mesías, debemos comprender el significado de la bendición de YHVH sobre la descendencia física de Israel. Sin embargo, a través de la historia ha habido una persistente fuerza enfocada en destruir a aquellos a quienes YHVH ha bendecido. Cuando aquellos que proclaman conocer al Mesías buscan salirse de las “tiendas de Jacob”, un día se darán cuenta que no hay bendición fuera de sus tiendas. Nuestra esperanza está dentro del campamento de Israel y la única entrada al campamento, es a través del Mesías Judío. “Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos” – Juan 4:22. Si esperas estar en Su mesa en el mundo venidero, acostúmbrate a la idea de que debes ser parte de la familia de Israel.