“Sube a mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la Torah, y mandamientos que he escrito para enseñarles” (Éxodo 24:12)
Todos de alguna forma u otra, enseñamos, la pregunta aquí es: ¿qué y cómo enseñar? Hay cinco palabras en hebreo que significan enseñar, al estudiarlas podemos discernir, qué y cómo hacerlo. Estas palabras son usadas a lo largo de todas las Escrituras. La primera palabra la encontramos en el Shema, Deuteronomio 6:7 – “y estas palabras las enseñaras a tus hijos” (en español está mal traducido, no es repetirás sino enseñarás). La palabra enseñar aquí es “Shana” que quiere decir: afilar. El método de enseñar afilando para el conflicto, es decir preparando para la guerra. La próxima palabra es “Yarah” que es la raíz de la palabra “Torah”, mal traducida como ley. Yarah quiere decir: disparar a un objetivo. El método de enseñar señalando el camino. La próxima palabra es “Lamad” cuya pictografía muestra el cayado de un pastor. El método de enseñar, enseñando el camino y cuidando de la oveja. La próxima palabra es “Alaf” que quiere decir: unirse, juntarse como un par de bueyes. Enseñar por medio del ejemplo. Y la última palabra es “Yasar” cuya pictografía muestra una mano haciendo un círculo con la cabeza, significa: voltear la cabeza. Esta palabra es comúnmente traducida como: llamar la atención, castigar, corregir. Enseñar por medio de la disciplina. Yasar es una de las palabras más comunes en las Escrituras y debemos tener una visión correcta de la palabra entendiendo que la disciplina de Elohim es Su mano de misericordia sobre nosotros. Ezequiel 44:23 explica lo que los sacerdotes debían hacer – “enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán a discernir entre lo limpio y lo no limpio”. Hacer diferencia entre lo santo y lo profano, es enseñarle al pueblo a diferenciar entre el camino de Elohim y el camino del hombre, a que actúe coherentemente con el carácter que Elohim ha desarrollado en ellos. Y discernir entre lo limpio y lo no limpio es enseñarle a separarse como un pueblo especial para Elohim, a abandonar todo aquello que dañe su relación con el Padre Eterno. SHABBAT SHALOM