Gota Diaria 18-06-2026

Escrito por Rocio Salazar

“Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto del Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte” (Éxodo 19:2)

 

Hasta este momento, durante su trajinar por el desierto, YHVH había estado trabajando en Su pueblo, provocando circunstancias y eventos en la vida de Israel que los prepararía para la cita que tendrían con YHVH en el campamento once.  En cada adversidad, en cada encuentro que tuvieron con el enemigo, la presencia y el poder de YHVH estuvo allí, guiándolos, liberándolos.  Todos aquellos campamentos donde encontraron experiencias negativas que irritaron al pueblo, fueron campamentos de reclutamiento militar.  Si Israel hubiera enfrentado cada anterior circunstancia con gracia y sumisión, hubiera estado mejor preparado para el encuentro con el Santo y Eterno Elohim.  Nosotros hoy en día, debemos aprender de nuestros antepasados y no desperdiciar los momentos de crisis, esos son los que nos pulen y preparan para lo que viene.  Ningún ejército envía a la guerra soldados no preparados.  Los momentos de adversidad no son más que oportunidades para ver la gloria de Elohim, son carrozas de YHVH portadoras de bendiciones.  La primera orden o mensaje que YHVH le da a Moisés para entregar al pueblo, fue el recordarles Su continua protección y provisión.  Esa promesa de protegerlos, preparándoles mesa delante de sus enemigos, es llevada a cabo hasta entrarlos a Canaán, les recuerda como los llevó hacia El sobre alas de águilas.  Lo que fue verdad para Israel en la antigüedad, lo es para nosotros hoy en día. La adversidad que YHVH permita en nuestra vida es solo parte de Su entrenamiento para llevarnos a Él.