“Bien invalidáis el mandamiento de Elohim para guardar vuestra tradición” (Marcos 7:9)
Cuando la tradición usurpa la Escritura, ¿quién tiene la última palabra en tu corazón? Es una pregunta vital que todos debemos responder, porque ella revela donde está nuestra lealtad. ¿Nos mantenemos fieles a la verdad, así se levante el infierno, o modificamos nuestros cimientos para acomodarlos a la mente y pensamiento occidental? ¿Viviremos de TODA palabra que salga de la boca de YHVH sin importar el costo, o nos uniremos a la multitud que sigue un líder que adapta la Escritura para que encaje en la tradición y pensamiento religioso moderno? ¿Nos mantenemos fieles a la Torah, o edificamos nuestra emuna en arena filosófica u opinión teológica? ¿Aceptamos la revelación de Ruaj Hakoddesh o aceptamos las interpretaciones de hombres falibles como Orígenes, Platón o Clemente considerados padres de la iglesia por el cristianismo? Cuando se hacen leyes que demandan obediencia a un poder religioso que hace que la obediencia a YHVH y Su Torah, sea vista como rebelión, ¿permitiremos que el temor a ser malinterpretados, o llevados a juicio o castigados, nuble nuestra razón? Muchos no tendrán que enfrentar dicha presión porque han sometido su destino al liderazgo de la iglesia, antes que se presente la prueba. Cuando se levante la guerra y mi fe en Yahshua y en la Torah sea motivo de persecución, recordemos que: “El perfecto amor echa fuera el temor”. Nuestra fe no es negociable. Muchos profesan conocer a Elohim, pero con los hechos lo niegan.