DIA 20 HACIA SHAVUOT
“¿No es El tu padre que te creó? Él te hizo y te estableció” (Deuteronomio 32:6)
Sabemos que somos el producto de un proceso natural. Pero ¿es solo eso? Si fuéramos el producto de un proceso natural únicamente, entonces nada importaría, la existencia, conciencia, deseos, amor, todo no sería otra cosa que eventos físicos. La vida no tendría sentido, aun las relaciones no tendrían propósito. Los valores, estándares morales y éticos no tendrían bases, serían solo preferencias y deseos. Para muchos eso es exactamente, por eso no debe sorprendernos que las sociedades hoy en día corran desbocadas hacia una anarquía moral. Pero muchos sabemos que la vida si tiene sentido. Sabemos que las relaciones, especialmente las más íntimas no son producto del azar, y la relación padre - hijo es crucial para entender esto, porque nos da identidad y pertenencia, porque se deriva del Padre Eterno — “Porque en El vivimos y nos movemos…” Hechos 17:28. YHVH es el origen de todo, de nuestra vida, que use elementos secundarios como nuestros padres terrenales para traernos a este sistema, es irrelevante. Existimos porque YHVH así lo ha querido, El maneja las cuerdas de nuestra vida y saberlo nos debe dar tranquilidad y paz, porque, aunque nuestros padres terrenales falten, YHVH está ahí, nuestro Padre Celestial siempre está presente ayudándonos a entender que la vida tiene un propósito y que solo lo podemos cumplir en El.