“He aquí, que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel” (Jeremías 18:6b)
Es maravillosa la forma como Elohim nos habla, siempre busca parábolas para que entendamos, se baja a nuestro nivel de comprensión para que no perdamos la enseñanza. El hombre es recursivo por naturaleza, y yo siempre digo que una crisis es una oportunidad, pero en algo que el hombre siempre ha fallado es en ver las crisis como la oportunidad de ir a Elohim. Va más fácil al sicólogo, al brujo, gurú, al banco, etc. Ha fallado en entender que quien mejor puede reparar la vida, es quien la creó. Jeremías fue a casa del alfarero y lo vio haciendo una vasija. Como suele suceder la forma de la vasija se dañó en sus manos y el alfarero volvió a echarla sobre la rueca para hacerla de nuevo. No botó la arcilla, no la hizo a un lado, la volvió a tomar en sus manos y empezó el proceso de nuevo. Si estás en medio de una crisis, y estas tentado(a) a buscar ayuda diferente a Elohim, déjame decirte, nadie tiene ni la capacidad ni el poder de tomar la arcilla de tu vida y darle nueva forma. Podrán recomendarte soluciones, pero el verdadero problema seguirá porque no es cuestión de la vasija sino de lo que has hecho con ella, y Elohim, la puede tomar en sus manos, moldearla de nuevo, darle nueva vida, llenar esa vasija de tu vida de todos los elementos necesarios para que salga adelante y viva una vida victoriosa glorificando el nombre de quien la creó.