“Esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” (1 Juan 5:4)
No hay victoria sin batalla. No hay testimonio sin prueba, y algunas batallas pueden contender hasta que nos graduemos. Aprender a "Morir Diariamente" como el apóstol Pablo dice, va a ser probablemente, el factor más importante a mediad que empecemos a madurar en YHVH. Ser humilde y sumiso no se aprende de la noche a la mañana. Diariamente aparecen nuevos retos y YHVH tiene que mantenernos humildes y nosotros tenemos que seguir logrando la victoria. Algunas cosas se logran más fácilmente que otras, y a veces endurecemos nuestro corazón para soportarlas y no nos permitirnos ser débiles. Tiene que doler un poco o no es ningún sacrificio. Las cosas que valen cuestan algo. Es emocionante ver, las maravillas que obtendremos si perseveramos y no descansamos hasta que lleguemos a la cima, YHVH ha prometido no abandonarnos ni desampararnos. El camino puede ser duro, pero no caminamos solos. Shalom.