Gota Diaria 30-12-2025

Escrito por Rocio Salazar

“¿Qué pues diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia… más Israel que iba tras una Torah de justicia no la alcanzó. ¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe… tropezaron en la piedra de tropiezo” (Romanos 9:30-33)

 

Al estilo farisaico, Pablo hace una pregunta para aclarar un punto.  Pablo explica que en realidad Elohim concedió justicia a los gentiles, pero de ninguna manera reemplazan ellos a Israel.  En Romanos 11:1, Pablo hace la misma pregunta – “¿Ha desechado Elohim a su pueblo? En ninguna manera”.    Observar la Torah en base a nuestra fe, es lo correcto y no ha sido abolida por creer en Yahushua, de hecho, en Romanos 3:31, Pablo muestra que la Torah es buena, hay que observarla y ese no es el punto que el condena. “¿Luego por la fe invalidamos la Torah? En ninguna manera, sino que confirmamos la Torah”.   Pero, observar la Torah sin fe como medio para obtener la salvación, es “tropezar en la piedra”.  Pablo afirma que el problema de Israel es que tropezaron en el Mesías.  La Torah y el Mesías son UNO, y ese UNO es el plan del Pacto de Elohim, expresado en la Torah e implementado en el Mesías.  Israel no logro el objetivo o meta, la cual es Yahushua – “Porque el fin de la Torah es el Mesías, para justicia a todo aquel que cree” – Romanos 10:4.  La palabra fin aquí es del G5056 = propósito u objetivo.  No quiere decir como muchos enseñan, que aquí la Torah terminó y empezó Yahushua.  Es imposible, si admiten que Yahushua es la “Palabra” (Torah), como es posible que algo que se acaba de manifestar, termine inmediatamente.  La piedra de tropiezo y el objeto de la fe son lo mismo, Israel tropezó en el Mesías del que habla la Torah.  Guardar la Torah para obtener justicia sin poner la fe en el Mesías, es incorrecto, tan incorrecto como poner la fe en el Mesías y anular la Torah.  No puedes separar lo uno de lo otro.  El discípulo del Mesías pone su fe en El y guarda la Torah.  “Ata el testimonio, sella la Torah entre mis discípulos” – Isaías 8:16.