“YHVH marcha en la tempestad y el torbellino, y las nubes son el polvo de sus pies… YHVH es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en El confían” (Nahum 1:3b-7)
Por lo regular cuando experimentamos tormentas o inundaciones en la vida, nos atemorizamos. Pero, la vida siempre traerá tales eventos, nadie está exento de ellos. Los experimentamos en nuestras relaciones, nuestra salud, en el trabajo en las iglesias y comunidades, como también en la situación mundial hoy día. Elohim está sacudiendo las naciones. La tierra que antes era sólida y segura, cada día muestra más señales de tensión y deterioro. La habilidad del hombre para arreglar las cosas se está acabando y estamos viendo como aquellos en poder se empeñan en forzar soluciones tratando de manejar algo que solo está en las manos de Elohim. Se dice que el lugar más seguro en una tormenta, es el ojo de la tormenta, el centro donde reina la paz. Ese es el lugar que Elohim nos ofrece, El es el ojo de la tormenta. En medio de todo lo que está pasando en el mundo, y en medio de cualquier situación que rodee tu vida hoy, pidámosle que nos ponga en el centro del torbellino y la tormenta, en Su trono. El está en control y más aún, está dispuesto a cumplir Sus propósitos. El es nuestra fortaleza en cualquier situación, nuestro reto es permanecer ahí en el lugar que nos ha puesto tranquilos y confiados. No es un lugar pasivo, sino un lugar de coraje donde tenemos que vencer la tentación de hacer y dejarlo a El hacer.