Gota Diaria 09-10-2025

Escrito por Rocio Salazar

“Otra vez Yahushua les habló diciendo: Yo soy la Luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12)

 

En los tiempos de Yahushua, durante la Fiesta de los Tabernáculos, los sacerdotes ponían cuatro enormes candelabros en el atrio del Templo, los cuales encendían con la ayuda de escaleras por las que subían los niños levitas a encenderlos.  Con el encendido de estas enormes lámparas, se iniciaba la celebración del “Gran Hosana”.  La celebración duraba hasta las altas horas de la madrugada, con música, danza y regocijo, mientras las hermosas luces iluminaban toda la ciudad de Jerusalén.  Dicen que las luces de la ciudad de veían desde todo el mediterráneo.  A la mañana siguiente, el pueblo recitaba la oración de los 8 días de la fiesta – “Alabado seas Elohim, Rey del Universo, que hiciste la luz y la oscuridad, que nos das Shalom y que creaste todo, gracias te damos por la luz de la vida”.  Fue en este contexto que Yahushua exclamó “Yo soy la Luz del mundo”.  Nuestro Redentor, Yahushua, es la Luz del mundo.  Quienes lo seguimos andamos en Su luz y debemos separarnos y ser esa “ciudad asentada sobre un monte que no se puede esconder”