“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10)
La palabra “hurtar” en hebreo es - ganab - y además de hurtar, también significa - engañar -. El FBI ha reconocido que el robo de identidad es uno de los crímenes más creciente en América. Cada día la información personal de miles de personas es usada por ladrones. Pero el robo de identidad más catastrófico es el robo de nuestra identidad espiritual. Antes de la llegada del Mesías, ya satanás estaba preparando el engaño o robo de identidad más grande de la historia. Ya los famosos filósofos griegos habían contaminado la fe de los creyentes y el mundo existente nadaba en sus fábulas — “Desecha las fábulas profanas y de viejas” - 1 Timoteo 4:7. La verdadera identidad del creyente, se encuentra en la Tora. La Escritura dice - “Y si vosotros sois del Mesías, ciertamente linaje de Abraham sois y herederos según la promesa” - Gálatas 3:29. Si como dicen los sociólogos, las comunidades son formadas por: experiencias, cultura, lenguaje, comida y las fiestas que se celebran son predeterminadas por dicha cultura, nosotros como pueblo de YHVH somos enormemente ricos en dichas experiencias y nuestra cultura, lenguaje, comida y festividades son determinadas por nuestro código de conducta delineado en la Tora. Debemos contender por nuestra fe y recuperar nuestra identidad que el sistema religioso nos ha robado. ¡Shabbat Shalom ¡