Gota Diaria 25-08-2025

Escrito por Rocio Salazar

“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad” (Isaías 43:19)

 

La creencia popular entre los cristianos es que cuando hay abundancia material y otras bendiciones es porque el creyente está bien con YHVH, y que cuando se está pasando por tribulación y problemas, es porque ha pecado.  Una creencia bien controversial si consideramos que casi todos los grandes hombres usados por YHVH, tuvieron que pasar largos períodos en el desierto — Abraham, Moisés, Juan el Bautista, David, para mencionar algunos.  YHVH tuvo que desesperarlos, hacer que callaran y en el silencio del desierto lo escucharan.  Hizo que tuvieran hambre y sed de ver Su obra.  El calor en el día, el frío, viento y oscuridad en la noche de un desierto árido y sin fin, no lo hacen el mejor sitio para pasar ni siquiera minutos, sin embargo, es un lugar de bendición.  Es ahí, en el desierto, donde no queda nada, no se oye nada, donde podemos crecer y acercarnos a YHVH, donde podemos clamar y ser escuchados, donde nuestras lágrimas pueden formar ríos en las manos de YHVH, donde lo único que podemos hacer es esperar o morir.  Es allí donde podemos ver Su gloria y decir como dijo Job —“aunque El me matare, en El esperare” - Job 13:15.  Pero EL ha prometido, que de nuevo abrirá camino en el desierto y ríos en la soledad.