“La piedra que los edificadores desecharon, ha venido a ser la cabeza del ángulo; y piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la Palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados” (1Pedro 2:7-8)
Los edificadores mencionados aquí por Pedro son los fariseos, surgidos según se cree de Salomón, su templo y los principios masónicos observados por el rey. Por eso los llamaban edificadores, o masones. Ellos entendían lo que significaba la cabeza del ángulo = piedra principal de un edificio. En el método de construcción antigua, la piedra angular, era la piedra principal que soportaba el peso mayor del edificio. Esta piedra se ubicaba en las esquinas y se denominaba “cabeza del ángulo”, piedra fundamental de la construcción. Pablo ante el concilio declara: “Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo” – Hechos 23:6. Luego en 1Corintios 3:10 dice: “yo como perito arquitecto (fariseo) puse el fundamento y otro edifica encima, pero cada uno mire como sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento (cabeza de ángulo) que el que está puesto, el cual es el Mesías Yahushua”. Pablo conocía los principios farisaicos o masónicos y entendió después de su conversión que no podía haber otra Piedra Angular en la Casa de Elohim que el Mesías Yahushua. Pedro continúa diciendo que esa cabeza de ángulo es piedra de “tropiezo” skandalon del Griego 4625 = ofensa – escándalo. Para los fariseos Yahushua fue la piedra de ofensa o escándalo… porque se ofenden o escandalizan en la Torah, porque eran desobedientes a ella. Hoy en día no es nada diferente, se han levantado otros peritos arquitectos y por siglos han estado edificando una casa diferente, supuestamente con Yahushua como piedra angular, pero desobedientes a la Torah igual como los fariseos. El Edificio de Elohim, Su pueblo tiene como cabeza de ángulo al Mesías y como método de construcción la Torah.