“Sin visión el pueblo se desenfrena; más el que guarda la Torah es bienaventurado” (Proverbios 29:18)
Al examinar las etapas de crecimiento espiritual y el desarrollo a través del cual el creyente pasa mientras está cruzando el desierto de la vida, camino hacia la Tierra Prometida, podemos ver como la Torah juega un papel fundamental manteniéndonos en el camino estrecho y recto, que eventualmente nos llevará seguros a nuestro destino espiritual. Muchos han leído Proverbios 29:18, y la mayoría están familiarizados con la primera parte del versículo, pero no con la segunda donde vemos que la Torah juega un papel crucial en guiarnos a nuestro destino eterno. Vemos a Elohim dirigiendo al pueblo por el camino de justicia de la Torah, mostrándoles el mensaje de salvación a través de la fe en el Cordero perfecto. Yahushua, la Torah viva, fue aquel que como el brazo de YHVH, liberó al pueblo de Egipto, que como el Ángel de YHVH los guio en la columna de fuego, que habló con ellos desde el Sinaí, les dio la Torah, fue la Roca que los suplió de agua, fue el pan de vida que descendió del cielo. Poco a poco, como un padre entrenando a su hijo, Elohim está entrenando a Su pueblo, le está enseñando a caminar en Su Torah, Sus mandamientos, y al mismo tiempo, le está revelando la verdad de la obra redentora de Yahushua. No olvidemos que la fe en la obra de Yahushua y la Torah van de la mano. Son inseparables. Shabbat Shalom