“En aquel tiempo YHVH dijo a Josué: hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel... Y YHVH dijo a Josué: hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto” (Josué 5:2-9
Pesaj (Pascua) celebra la liberación de Israel de Egipto – dejaron su antigua vida de esclavitud y fueron adelante hacia la tierra prometida, y a una nueva vida. El propósito no era solo salir, sino también llegar a su destino. Sin embargo, se retrasaron 40 años en el desierto. Pero finalmente, Israel cruzó el río Jordán hacia la tierra prometida, y al entrar YHVH le ordena a Josué circuncidar al pueblo. Era necesaria la circuncisión antes de pasar a la tierra prometida. Pesaj, es nuestra liberación del pecado y de la muerte a través del sacrificio del Cordero Pascual. Es necesaria la circuncisión del prepucio de nuestro corazón, para tomar posesión de la herencia adquirida a través de nuestro Mesías. La circuncisión del corazón es indispensable si queremos ser parte del pueblo de YHVH, es imposible ser transformados y renovados como una nueva creación, sin haber tenido una cirugía de corazón abierto donde el Ruaj deposita la Torah en él, y nos capacita para vivir la vida diseñada por YHVH para Su pueblo. La conmemoración está cerca, nuestra Pesaj ya fue sacrificada, pero Yahushua nos pide recordarla cada año mientras regresa y bebe esa copa de nuevo con nosotros.