“Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales” (Génesis 3:7)
Cuando Adán y Eva comieron del árbol que YHVH les había prohibido, se dieron cuenta de su desnudez, se escondieron de YHVH y se cubrieron con hojas de higuera. Ellos pudieron haber Ir a YHVH y confesar su pecado. Un simple vistazo al maravilloso lugar que YHVH les había dado para habitar, debió ser suficiente para entender que de Él nadie se puede esconder y que en Su sabiduría, El sabría cómo manejar su alterado plan con justicia. Pero ellos escogieron otra alternativa y al esconderse de YHVH crearon el primer proyecto HTM (Hazlo Tu Mismo). Buscaron como ocultar su culpa y su desnudez, en vez de buscar sanidad para su ya contaminado corazón y su condición de pecado. Ellos buscaron un chivo expiatorio a quién culpar, en vez de aceptar su propio pecado. Hoy en día no es nada diferente, muchos usan la religión, los rituales, tales como ayunos, devocionales, penitencias, etc., como medios para esconder los síntomas de una mal relación con Elohim, de una vida fuera de los parámetros de YHVH, y no aceptan que la única manera de resolver el problema del pecado, es a través de la obra redentora de nuestro Mesías Yahushua. “Y YHVH Elohim hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió” – Génesis 3:21. Finalmente YHVH cubrió la desnudez de Adán y Eva. La piel de un cordero sacrificado cubrió su desnudes y cubre la tuya y la mía.