Gota Diaria 08-02-2025

Escrito por Rocio Salazar

“Todo sabio de corazón de entre vosotros vendrá y hará todas las cosas que YHVH ha mandado” (Éxodo 35:10

 

Vale la pena repetirlo: nuestro destino eterno es una elección que YHVH ha dejado a nuestra discreción – a cada uno individualmente.  Pero, nuestro papel o función dentro de la familia de la fe, una vez que hemos entrado en los vínculos del Pacto con YHVH, y hemos sido injertados y hechos parte del pueblo de YHVH, sigue siendo una prerrogativa divina.  Todos recibimos talentos – habilidades que debemos desarrollar para la gloria de Elohim y para el crecimiento del cuerpo del Mesías, que somos todos nosotros.  Ahora, no todos recibimos los mismos talentos, unos reciben diez, otros cinco, etc., y no es una vergüenza el ser menos talentoso, sino el no estar dispuesto a usar el talento recibido.  La construcción del Tabernáculo, nos provee una clara demostración de este principio.  Se necesitó de una gran variedad de expertos para hacer todo el trabajo del Tabernáculo, sus utensilios, las vestiduras de los sacerdotes, etc., y todos trabajaron en armonía por un objetivo común, según el Plan Maestro del Creador.  Pablo usa una metáfora diferente – el cuerpo del Mesías – para mostrarnos lo mismo.  Pero, aunque estamos unidos en propósito y destino, somos bien diferentes en cuanto a la función o habilidad.  YHVH le ha asignado a cada uno de Sus hijos una labor.  En la obra del Tabernáculo nadie lo hacía todo, ni siquiera los expertos, nadie trabajaba para sí.  Esto nos enseña que en el Reino de Elohim no hay “llaneros solitarios” y que todo lo que hacemos afecta la vida de otros y la obra que se está haciendo, por consiguiente debemos recordar que el amor exige que hagamos lo mejor para la gloria de Elohim.  Hacer las cosas bien paga, siempre vamos a ser útiles.  El orgullo no tiene lugar en nuestra vida, todos cometemos errores y debemos aprender de ellos, nadie vive en el eterno éxito, es la forma como manejamos las crisis que definen nuestro carácter.  YHVH quiere piezas valiosas, pulidas en las tormentas para Su Templo. ¡Shabbat Shalom ¡