Gota Diaria 27-01-2025

Escrito por Rocio Salazar

“Venid, oíd todos los que teméis a Dios, y contaré lo que ha hecho a mi alma” (Salmo 66:16)

 

A la gente le gusta oír testimonios asombrosos, historias de cómo alguien fue rescatado del peligro, como un enamorado venció obstáculos para llegar a su amada, como aquellos que lograron tener una segunda oportunidad salieron adelante, etc., pero la mayoría de nosotros somos gente común y corriente sin nada tan dramático para contar y creemos que nuestra historia carece de significado.  Nada podría estar más lejos de la realidad.  Todo lo que Dios hace en nuestra vida diaria es tan extraordinario como lo que hizo para redimir un drogadicto, una prostituta, etc.  El testimonio personal es la forma de expresar lo que Dios ha hecho y está haciendo en la vida de alguien.  Es una herramienta poderosa para glorificar a Dios mostrándole al mundo la forma tan maravillosa como Dios, suple necesidades, consuela, llena de amor y de paz un corazón atribulado.  Recuerden, si nosotros no hablamos, las piedras lo harán.  Contar nuestra experiencia con Dios puede ser lo que esa persona cercana a ti está necesitando oír para comprender el amor de Dios.  Si callamos ahora, respiro y liberación llegará de otra parte, pero que tal si para eso fue que Dios puso a esa persona a tu lado.  No tenemos idea del impacto que nuestro testimonio puede tener, ni de lo lejos que puede llegar.