Gota Diaria 22-05-2024

Escrito por Rocio Salazar

“Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de YHVH, y acamparon en Refidim; y no había agua para que el pueblo bebiese” (Éxodo 17:1-7)

 

La experiencia de Israel en Refidim fue multifacética.  El lugar fue llamado también Masah = Prueba y Meriba = Rencilla.  El pueblo estaba débil y criticón hasta el punto de amenazar la vida de Moisés -- ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a poco me apedrearán” – V.4.  Esta fue la cuarta provocación del pueblo hacia YHVH.  El gozo de Pi-hahirot y Etam se había olvidado.  Sin embargo, es en esos tiempos cuando se nos instruye a estar gozosos y a tener paciencia.  –“Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” – Santiago 1:2. Al leer los capítulos 17 y 18 de Éxodo, podemos ver que Refidim fue un lugar de caos, amargura y discordia.  Moisés estaba cargado y preocupado sobre cómo responder a las demandas del pueblo.  Clamó a YHVH y Él lo guio a la Roca en el Monte Horeb.  Allí golpeo la roca y el agua brotó, suficiente para suplir a toda esa multitud y sus ganados.  Para suplir nuestra sed espiritual, somos llevados a la Roca – Yeshua de quien brotan ríos de agua viva.  En un futuro no muy lejano, vamos a experimentar la miseria de la deshidratación, de sed no solo física sino también espiritual.  ¿Vamos a responder como Israel lo hizo en Refidim con amargura, rebelión e ira? O ¿Vamos a aprender de sus errores, los cuales los llevaron a no poder entrar en Su reposo?  No podemos darnos el lujo de esperar para ver como responderemos.  Nuestra futura fidelidad es determinada por nuestra devoción y compromiso de hoy.  La palabra Refidim viene de la misma raíz de la palabra hebrea – Raphim que significa “abandono de la palabra de Elohim.  Abandonar la Torah nos hace débiles y presa fácil del enemigo.  Seamos diligentes y fieles.