Estamos viviendo tiempos muy difíciles en todo el mundo. La situación económica no es nada prometedora y los políticos en general no están muy interesados en buscar en la Palabra de Dios para ver que dice sobre la situación o al menos investigar si hay alguna conexión entre el estado de una nación y su deterioro moral,
lo cual es la base de la sociedad hoy en día. La mayoría de los paises occidentales han ido borrando lentamente del derecho de ley, los principios espirituales y los mandamientos de Dios, los cuales son requisito principal para el éxito de una nación. La llamada tolerancia religiosa ha dado pie a una proliferación desastrosa y ya la gente fácilmente llama a lo malo bueno y a lo bueno malo sin ningún cargo de conciencia y como al fin y al cabo, el fin justifica los medios, ya no importa si los métodos para lograr los objetivos son morales, éticos o aceptados por Dios. Tenemos que buscar a Dios con todo nuestro corazón, orar por nuestros dirigentes, pedirle a Dios que tenga misericordia y extienda su mano sobre nosotros para que podamos resistir los días malos si nuestros líderes persisten en ignorarlo.