Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. (2 Timoteo 3:16-17)
La Torá es el manual de instrucciones de YHVH y se lee durante todo el año en sinagogas y hogares judíos. Esta costumbre comenzó hace milenios. En preparación para su entrada a la Tierra Prometida, uno de los recordatorios de advertencia que el Señor le dio a Josué cuando asumió el liderazgo después de la muerte de Moisés tuvo que ver con eso mismo. “Este Libro de la Ley no se apartará de vuestra boca, sino que meditaréis en él día y noche, para que tengáis cuidado de hacer conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y entonces alcanzarás el éxito” (Jos. 1:8) En otras palabras, conozca la Palabra de YHVH y obedézcala. Sólo un estudiante tonto tomaría un examen sin estudiar el libro y aprender el material. Hay muchos “grises” en nuestro mundo actual. Para obedecer a YHVH, necesitamos dedicar tiempo a Su Palabra para saber sin lugar a duda cuál es la posición bíblica en esas áreas grises. La lectura y meditación diaria de las Escrituras nos conducirán a una mayor claridad en nuestra comprensión. ¡Shabbat Shalom ¡