“A sus discípulos en particular les declaraba todo” (Marcos 4:34)
Yeshua no siempre nos aparta para explicarnos cosas; Él nos explica las cosas a medida que las podemos entender. Le toma a YHVH todo el tiempo y la eternidad hacer a un hombre y a una mujer de acuerdo a su propósito. De la única forma que le somos útiles a YHVH, es si le dejamos limpiar todos los rincones y escondidijos de nuestro propio carácter. Tenemos que deshacernos de la idea de que nos conocemos a nosotros mismos, esa presunción debe desaparecer. Donde halla cualquier elemento de orgullo o altivez, Yeshua no puede exponer nada. Él nos trata a través de la decepción de un orgullo y un intelecto herido, a través de la desilusión del corazón. Tendrá que dejarnos solos. Escuchamos muchas cosas en los salones de clase, pero no entenderemos nada hasta que YHVH nos deje solos.