“Disputa, Oh YHVH, con los que contra mí contienden, pelea contra los que me combaten” (Salmo 35:1)
David siendo un niño, voluntariamente peleo contra Goliat porque sabía que YHVH pelearía por él — “Tu vienes a mí con espada y lanza y jabalina; más yo vengo a ti en nombre de YHVH de los ejércitos, el Elohim de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado” — 1 Samuel 17:45. Luego más tarde en la vida de David siendo ya un hombre maduro, vuelve a enfrentarse a sus enemigos y de nuevo, va a YHVH y le pide que pelee por él. David estaba seguro de que YHVH lo rescataría, él sabía que YHVH responde a todo aquel que clama a Él. David continúa diciéndole a YHVH — “Echa mano al escudo y al pavés, y levántate en mi ayuda. Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; di a mi alma: Yo soy tu salvación” — Salmo 35:2-3. Y continúa diciendo — “¿Quién como tú, que libras al afligido del más fuerte que él, y al pobre y menesteroso del que le despoja? Nosotros debemos tener la misma confianza que tuvo David, YHVH es el mismo ayer, hoy y por toda la eternidad, y su misericordia es eterna. Digamos como David — “Muévete y despierta para hacerme justicia, Elohim mío y Adonai mío, para defender mi causa.