“En la calamidad clamaste, y yo te libré; te respondí en lo secreto del trueno; te probé junto a las aguas de Meriba” (Salmo 81; 7)
Verdaderamente no sabemos lo que hay en nuestro corazón (Engañoso es el corazón más que todas las cosas – Jeremía 17:9). No importa cuántos años hayamos caminado con nuestro Adonai, cuantas horas oramos al día, cuanta Torah sepamos, si YHVH ve en nosotros algo que no procede de fe, un área en la que no hemos puesto nuestra confianza en que YHVH nos sacará adelante, Él nos enviará de nuevo a Meriba (lugar de prueba). Nos pondrá en una situación humanalmente imposible y seremos severamente probados. Usted puede honestamente creer que tiene un corazón amoroso hacía sus hermanos y hermanas y testifica que YHVH le ha dado la habilidad para amar a todo el mundo. Pero, YHVH sabe que usted tiene un problema en esa área. Cuando cree que alguien abuso de su supuesto amor o bondad, se descompone, y carga un continuo resentimiento, aunque sigue diciendo que ama a dicha persona. ¿Cómo trata Elohim esa hipocresía en usted? Lo lleva a un lugar de prueba, lo lleva a Meriba. Allí encontrará muchos más hermanos como esos, esperándolo para ayudarlo a crecer y pulir su carácter. YHVH nos lleva a Meriba para probarnos, no para abandonarnos. Él quiere ver en nosotros esa confianza, esa firmeza, esa fidelidad a todo lo que Él es. Él quiere suplir todas nuestras necesidades, y solo demanda de nosotros fidelidad – “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide YHVH tu Elohim de ti, sino que temas a YHVH tu Elohim, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a YHVH tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma” – Deuteronomio 10:12.