Gota de Amor - Enero 10/2012

Escrito por Rocio Salazar

“Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca” (Apocalipsis 3:16)


Había un acueducto que llevaba el agua a Laodicea.  El agua era fría y refrescante en el norte, pero para cuando llegaba a Laodicea ya estaba tibia.  Y ya sabemos a qué sabe el agua tibia.  Juan usa está bien conocida situación para caracterizar a los creyentes de Laodicea quienes no eran muy activos en la vida del Mesías, pero tampoco eran totalmente indiferentes.

El sabor de la tibieza de estos creyentes en la boca de YHVH era un asunto serio.  Dice claramente que los vomitaría de su boca.  La gente era rica y proclamaba no tener necesidad de nada, pero a la vista de YHVH eran pobres, miserables, desventurados, ciegos y desnudos y debían arrepentirse.  La vida de muchos creyentes hoy en día no es nada diferente.  Vivir una vida separada (kaddosh) no aplica para muchos, es ser fanático, legalista y no conocer la gracia de YHVH que según ellos nos ha hecho libres para vivir como queramos.  Debemos estar vigilantes y pedirle al Ruaj HaKoddesh que nos guíe y nos fortalezca para no caer en la tentación de negarnos a dejar la zona de confort y convertirnos en agua tibia, vomitivo de YHVH.  Debemos estar siempre dispuestos a buscar el Reino de YHVH y Su justicia y no olvidar la palabras del Mesías cuando dijo: “Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” – Mateo 6:21.