“Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán” (Oseas 5:15)
La frase “hester panim” significa “esconder el rostro”. Se usa frecuentemente cuando se estudia el libro de Ester, donde el nombre de YHVH no aparece ni una sola vez, sin embargo Su Divina presencia es evidente al ver el fin de la historia. En este sentido, hester panim, es como el sol en un día nubado que no se puede ver, pero sabemos que ahí está. Igualmente el cuidado providencial de YHVH por nosotros, está activo todo el tiempo, lo percibamos o no. En los últimos días de la vida de Moisés, YHVH le dijo: “He aquí, tú vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adónde va para estar en medio de ella; y me dejará, e invalidará mi pacto que he concertado con él; y se encenderá mi furor contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro…” – Deuteronomio 31:16-17. YHVH solo esconde de nosotros su rostro, cuando persistimos en violar Su Torah. Hacer lo malo nos priva de Su presencia. En otras palabras, YHVH se aparta de nosotros porque nosotros nos apartamos primero de Él. ¡Acercaos a YHVH, y Él se acercará a vosotros!” – Santiago 4:8.