“De un hombre, El hizo todas las naciones que viven en la superficie de la tierra, fijó los límites de sus territorios y los períodos cuando fueran a prosperar” (Hechos 17:26)
Es maravilloso saber que Dios no solo nos creó, sino que también tuvo en cuenta el sitio donde nos pondría, la familia que nos daría, el tiempo en que pasaríamos por este mundo, es decir, todo es planeado por El, nada es por accidente. Tal vez no estemos felices con la elección de Dios en cuanto al lugar y el tiempo, después de todo, los tiempos son difíciles y tal vez estamos en el lugar que no queremos. Podemos movernos de lugar, ir donde creemos que es lo mejor para nosotros, pero mucho cuidado de movernos fuera de Su voluntad. Por supuesto que unos sitios son mejores para vivir que otros, pero el mejor lugar para nosotros como creyentes en Yahushua, es en el centro de la voluntad de YHVH. Si queremos que Su plan para nosotros sea hecho realidad, tenemos que entregarle todo el control de nuestra vida. Tal vez coger nuestra vida, familia, posesiones e irnos a otro lugar no sea Su voluntad y hacerlo sería desastroso, o tal vez movernos es Su voluntad y nuestra testarudez y lentitud en obedecer, retarde no solo nuestra bendición sino la de aquellos que YHVH tiene preparados para ser impactados con nuestra vida. Así que, en vez de estar tristes y temerosos sobre el lugar donde estamos y los tiempos que vivimos, pidámosle que nos revele Su plan para nosotros en el lugar donde estamos, en este momento. Cuando estamos en Su voluntad, Su mano está sobre nosotros, si nos salimos de ella, seremos presa fácil para el enemigo.