“Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos… su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está YHVH” (Números 13:30 y 14:7-9)
Cuando los 12 espías fueron a reconocer la tierra de Canaán, volvieron con un mal reporte, solo Caleb y Josué hablaron bien y creyeron que YHVH era lo suficientemente poderoso para llevarlos a través de esa tierra y entregarla en sus manos. El pueblo lloró y se quejó de nuevo, ya habían olvidado todas las maravillas que habían visto desde que YHVH los había sacado de Egipto. El mundo hoy en día es cada vez más deprimente, la maldad no tiene límites, los valores ya no existen, el temor de YHVH no se conoce, parece como si los demonios anduvieran sueltos haciendo nuestra vida cada vez más amenazante y peligrosa. Pero no podemos actuar como lo hizo el pueblo en el desierto, no podemos olvidarnos de donde nos ha sacado YHVH, de las maravillas que ha hecho en nuestras vidas, de cómo nos ha suplido, protegido y sostenido en medio de este caos. Vamos como Caleb y Josué a confiar que el poder de YHVH es suficiente para llevarnos a través del camino hasta nuestro destino final. No temamos, el mundo puede colapsar, pero con nosotros está YHVH.