Gota Diaria 23/10/2022

Escrito por Rocio Salazar

“Yo me acosté y dormí, y desperté, porque YHVH me sustentaba” (Salmo 3:5) 

¡Qué le desvela? ¿Su familia, empleo, salud, hijos…?  Todos hemos experimentado noches de insomnio sin poder evitar esos pensamientos de preocupación.  David no escribió este salmo en su cama en el palacio, lo escribió cuando huía de su hijo Absalón quien había organizado una rebelión contra su padre para derrocarlo del trono.  Pero ¿qué hizo David?  Fue a YHVH.  David nos recuerda en este salmo, que, aunque todo vaya mal y parezca no haber esperanza, YHVH sigue ahí.  El clamó a aquel quien era su Escudo alrededor de él y quien levantaba su cabeza — salmo 3:3. David podía dormir tranquilo en medio de la crisis porque sabía que YHVH había escuchado su oración — “Con mi voz clamé a YHVH, y él me respondió desde su monte santo” — Salmo 3:4.  Cuando el insomnio nos ataque con preocupaciones, recordemos que YHVH es Escudo a nuestro alrededor y podemos dormir confiados.