Gota Diaria Marzo 12/09/2022

Escrito por Rocio Salazar

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5) 

En el mundo moderno, la ética del trabajo es: lograr y producir, mediante el trabajo constante y duro.  El enfoque es, obtener resultados por medio del esfuerzo humano — nos hemos convertido en producto orientado.  Pero el Camino de YHVH es diferente, Su Camino está enfocado en el proceso y la relación y no en el desempeño y la producción.  YHVH está interesado en resultados, lo cual llama “fruto” y no se obtienen empujando a trabajar más duro.  El Camino de YHVH solo produce en nosotros los resultados deseados, mediante la “permanencia” — permaneciendo en El, porque separados de El nada podemos hacer.  Es totalmente opuesto al sistema en el que vivimos, que nos bombardea todo el tiempo con literatura sobre el autocontrol, autoconfianza, autoestima, etc., el Camino de YHVH - La Torah - produce en nosotros los frutos por medio de la comunión íntima con el Padre, permaneciendo en la Vid, creciendo en nuestra relación con El, conociendo Su voluntad para nuestra vida.