“No temas porque Yo estoy contigo” (Isaías 41:10)
No temer no significa pretender que no hay maldad o peligro real en el mundo. No, las Escrituras nos muestran que esas cosas son reales, tenemos enemigos espirituales en el mundo y estamos enfrascados en una guerra espiritual genuina. Satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar, pero a pesar de todas esas cosas, el Padre nos dice “no temas”. El perfecto amor echa fuera el temor. Se dice que las diez plagas de Egipto no fueron para mostrarle al Faraón que Elohim era el Eterno, sino para mostrarle a Israel el amor del Padre. A veces Él nos muestra Su amor de maneras espectaculares, pero es maravilloso poder ver esos pequeños grandes milagros que nos sostienen diariamente. Vivir a la luz de Su presencia nos revela el pan diario que desciende del cielo.