“Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12)
La palabra hebrea “derek” significa: camino físico, o curso de vida. Todo ser que esté vivo, va en un camino, ya sea consciente de ello o no, y cada día la persona debe tomar decisiones sobre como andar en ese camino, porque nadie puede caminar sin tener un destino hacia donde ir. A lo largo del camino, encontramos obstáculos, disyuntivas donde debemos decidir si vamos hacia la derecha o hacia la izquierda. Algunas personas toman el camino de menor resistencia porque no saben hacia donde van, no conocen el fin del camino. En resumen: Hay un camino por el cual usted va caminando, compuesto de una serie de elecciones que usted ha hecho, está haciendo y hará, que lo llevará a algún lugar. Nadie puede recorrer el camino por usted, y como este camino representa el “curso de su vida”, usted es el único responsable de la forma que escogió recorrerlo. Pero, así como hay camino de muerte, también hay camino de vida, y ese es el camino por el cual el Padre desea que caminemos, prometiéndonos que no lo recorreremos solos, El estará a nuestro lado. “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos” — Salmo 32:8.