“Crea en mí, oh Elohim, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí”
Cuando el rey David clamó a Elohim por un corazón limpio, no usó la palabra hebrea “Yatzar” que significa – formar algo de un material ya existente. Sino que uso la palabra hebrea “Bara” que se refiere exclusivamente a la creación de Elohim como el cosmos (Genesis 1:1). David sabía que reformar su carácter no era suficiente, prefirió apelar al poder de YHVH de crear de la nada un nuevo corazón para él, ese sería el único remedio para su mal – un corazón nuevo. El corazón es la parte interna del hombre, donde se asientan las emociones, pensamiento, voluntad. Jeremías 17:9 dice “engañoso es el corazón” y Yahushua dijo: “porque del corazón salen los malos pensamientos... estas cosas son las que contaminan al hombre” - Mateo 15:19-20. Es claro entonces que una simple reformación no es suficiente para curar el mal del hombre. Necesitamos un corazón nuevo, y esto solo lo puede hacer YHVH cuando reconocemos nuestra condición de pecadores y la necesidad de El - “Os daré un corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos y los pongáis por obra” – Ezequiel 36:26-27.