“El Señor es mi fortaleza” (Habacuc 3:19)
Todo lo que esclavice al hombre lo debilita. El alcohol, las drogas, sistemas sociales como el comunismo y por supuesto las religiones. Lo debilitan porque lo hace dependiente, ya sea de un sistema, hábito o dogma. El hombre solo puede ser libre y fuerte por medio de relaciones sanas y equilibradas y entre éstas la principal, es la relación con YHVH. La religión lleva al hombre a matar, la relación con YHVH lo lleva a amar. La religión lo subyuga, la relación lo libera. La religión lo divide, la relación lo une y lo lleva a relacionarse adecuadamente con su familia y su comunidad. La religión es el camino que el hombre se inventó para llegar a YHVH, pero YHVH dio el camino — “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mi” — Juan 14:6.