“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos” (Ezequiel 36:26-27)
Un mecánico estaba reparando el motor del carro de un cirujano, cuando éste llega para saber el diagnostico. El mecánico le dice: Doctor, ¿le puedo hacer una pregunta? Por supuesto responde el cirujano. Mire este motor, yo le abro el corazón, le saco las válvulas, las arreglo, las pongo de nuevo y cuando termino, el motor está como nuevo. ¿Cómo es que a mí me pagan tan poco, y usted gana tanto, cuando en realidad hacemos el mismo trabajo? El cirujano sonríe y le susurra: “Trata de hacer el trabajo con el motor funcionando”. Eso es prácticamente lo que YHVH hace en nosotros. Una cirugía de corazón abierto con el motor funcionando. Pero hasta que no vamos a Él, pidiendo un nuevo corazón, somos como cualquier paciente cardíaco viviendo tiempo prestado. El hombre necesita una cirugía de corazón abierto, pero por lo regular rechaza el diagnóstico y la cirugía. "Sáname, oh YHVH, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza” — Jeremías 17:14. ¡Shabbat Shalom!