Gota Diaria Octubre 15/2020

Escrito por Rocio Salazar

“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de YHVH, para que El os exalte cuando fuere tiempo” (1 Pedro 5:6) 

Esta frase es imperativa.  Es una orden de hacer algo con uno mismo.  Humillarse es un acto de la voluntad.  Si no nos humillamos y nos ponemos en posición de siervos, no podemos conocer la voluntad y propósito de YHVH para nuestra vida.  Yahushua nos dio ejemplo — “no estimó el ser igual a Elohim como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo”— El hombre por naturaleza es egoísta, hambriento de poder y gloria, competitivo, ambicioso, pero cuando alguien genuinamente se encuentra con el Elohim Vivo, no le queda otra cosa que, humillarse.  Por eso debemos ser cuidadosos y dudar de todo aquel supuesto “llamado y ungido” que pone al pueblo como siervo, esclavo, obreros para su propia gloria, que viven en la opulencia mientras algunos en su comunidad mueren de hambre.  “Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos… coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas.  No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, ni volviste al redil la descarriada, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y violencia” — Ezequiel 34:2-4.