“Los sacrificios de Elohim son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Elohim” (Salmo 51:17)
La palabra “contrito” en Hebreo es “dakah” que significa: ser hecho pedazos. Pablo habló sobre ser un “sacrificio vivo, santo agradable a Elohim”. Ser un sacrificio vivo, es renovar nuestra mente día a día, continuamente. Cuando nuestra mente está enfocada en las cosas del Reino, en Su santidad, Su justicia, Su gracia y Su misericordia, nos damos cuenta de que podemos estar cada día más cerca de Él. Entendemos lo que quiso decir Isaías en 64:6 – “Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia”. YHVH quiere que seamos un sacrifico vivo, y el ingrediente necesario para serlo, es un corazón (contrito) hecho pedazos por la mano de Elohim. Cuando permitimos que nuestro corazón sea continuamente hecho pedazos por medio del Ruaj de YHVH, entonces nuestra vida es un sacrificio vivo, santo agradable a Elohim. Es maravilloso ver lo que YHVH puede hacer con un corazón despedazado, especialmente cuando le entregamos todos los pedazos.