“Porque así dijo YHVH: cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitare, y despertare sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar” (Jeremías 29:10)
El versículo que sigue después de este es uno que muchos desean escuchar y proclamar – “Porque yo se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice YHVH, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperas” – Pero antes de que el maravilloso plan de YHVH de regresarlos a la tierra prometida se hiciera efectivo, el pueblo de Israel tuvo que soportar 70 años de cautiverio, durante los cuales clamaron y lloraron esperando la promesa de regresar. No es que YHVH siempre antes de bendecirnos, nos azote, es que a veces la única manera de aprender y obedecer es por el camino duro de la disciplina. YHVH a veces permite que el sufrimiento toque nuestra puerta, porque es de la única manera que lo buscamos con todo el corazón, que clamamos por ser liberados. Y YHVH eventualmente lo hará, ya sea sanándonos, quitando de nuestro camino los obstáculos mientras estamos en esta vida, o llevándonos a Él, a una libertad más gloriosa, o permitiéndonos que la prueba haga su obra completa de moldear nuestro carácter.