“YHVH es la porción de mi herencia y de mi copa; tu sustentas mi suerte” (Salmo 16:5)
Después de la muerte de Moisés, Josué fue el encargado de entrar al pueblo a la tierra prometida y de repartir la tierra. Cada tribu recibió su porción de heredad, excepto la tribu de Levi – “Y YHVH dijo a Aaron: de la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu heredad…” – Números 18:20. “Pero los levitas ninguna parte tienen entre vosotros, porque el sacerdocio de YHVH es la heredad de ellos” – Josué 18:7. Las tribus recibían su porción y ese era su sustento, su tierra, su posesión. 1 Pedro 2:9 dice que somos real sacerdocio, así que nuestra heredad es YHVH, nuestra porción, El es suficiente para nosotros, es nuestro sustento, nuestro médico, nuestro consuelo, nuestra guía, nuestra torre fuerte y refugio. Toda nuestra vida depende de El porque: “en El vivimos y nos movemos y somos” – Hechos 17:28. Él es la porción de nuestra herencia, podemos ir a Él, seguros de que tendrá cuidado de nosotros, nunca nos dejará ni nos abandonará. Selah