"Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra... " (Génesis 1:26)
Cuando YHVH creó el mundo, le dio dominio sobre la tierra al hombre. Le dio autoridad sobre todo ser viviente. YHVH creó algo maravilloso y le dio autoridad sobre Su creación a un ser débil, fue una decisión muy arriesgada. La tierra fue de dominio del hombre. El salmo 115:16 lo confirma, "Los cielos son los cielos de YHVH, y ha dado la tierra a los hijos de los hombres". Adán y Eva pronto cedieron su precioso regalo a satanas, al desobedecer a YHVH. Para entender la seriedad de esta acción, necesitamos comprender el siguiente principio: "cuando acepto la opinión de alguien, estoy dejando que esa persona influencia mi vida y cuando me someto a alguien, le estoy dando autoridad sobre mi vida". Cuando Eva acepto la mentira de satanás sobre YHVH, dejo que la influenciara, y cuando comió del árbol se sometió a su autoridad. El sistema, reino de satanas, puede influenciarnos fácilmente y si aceptamos sus sugerencias, terminamos violando la Torah, desobedeciendo a YHVH y créame las consecuencias pueden ser tan nefastas como en el caso de Adán y Eva. Ellos terminaron separados de su creador. Que no nos ocurra lo mismo. Selah