“Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan, y digan siempre los que aman tu salvación; engrandecido sea YHVH” (Salmo 70:4)
Cuentan la historia de un capellán que hablaba con un soldado en un hospital militar. “El Señor le bendiga hijo, usted salvó la vida de un soldado amigo — y perdió un brazo en tan grande causa”. El soldado le contestó con una sonrisa — “No perdí mi brazo, lo di”. Tenemos tanto, YHVH nos ha bendecido a muchos con buena salud, con talentos, con un empleo, lugar para vivir, familia que nos ama y lo más importante; nos ha bendecido con el regalo de conocer Su amor a través de Yahushua. Todos somos soldados en el gran ejercito de YHVH y de la misma forma que ese soldado dio su brazo, nosotros debemos dar todo lo que somos en ofrenda a YHVH, para su servicio. “No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” — Gálatas 6:9. Propongamonos siempre dar de todo lo que somos y tenemos, Yahushua es nuestro ejemplo. El no perdió su vida, la dio.