“Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor” (Apocalipsis 2:4)
La palabra griega para “primero” (protos), puede definirse como “principal, mejor, soberano, supremo, número uno”. Yahushua desea ser nuestro primer, único y exclusivo amor. Demanda estar por encima de todo lo que involucra nuestra vida. Contrario a lo que mucha gente piensa, el primer amor es solo el comienzo del viaje, no el destino final; es el aperitivo no el plato principal; es la introducción a la abundancia de YHVH (abundancia de amor, protección, misericordia, etc.,), no la suma de la misma. Si esto no nos estimula e impulsa a entrar en la plenitud de Su amor, en las profundidades insondables de sus riquezas y la gloria eterna de su presencia, es porque vamos por el camino equivocado. El primer amor es como los primeros pasos de un bebe, y marca nuestro rumbo. Si perdemos este primer amor, perdemos nuestra dirección por completo. Sin el no podemos correr la carrera, permanecemos en el piso gateando en pañales espirituales.