Gota Diaria - Octubre 24/2019

Escrito por Rocio Salazar

“Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor” (Efesios 4:2)

 

Las palabras de moda hoy en día son: tolerancia, inclusion, género, etc. Enfoquemonos en la tolerancia. Según el diccionario Merriam Webster — Tolerancia es: 1. Capacidad para soportar el dolor o las dificultades. 2. Simpatía o indulgencia por creencias o prácticas diferentes a las propias.  3. El acto de permitir algo. ¿Es la tolerancia un principio bíblico? De ser así, ¿cómo debemos aplicarla en nuestras vidas? ¿Qué tan tolerantes debemos ser como creyentes? ¿Qué se puede tolerar y qué no? Estas son todas las preguntas que enfrentamos cuando consideramos este tema. He llegado a creer que la versión moderna de la tolerancia es un engaño, que no solo evita que las personas escuchen la verdad, sino que también los alienta a continuar en la vida de pecado. La esencia de la tolerancia desde la perspectiva bíblica, es paciencia, resistir, perseverar. Sin embargo, tolerar según la definición moderna, es también permitir y consentir prácticas diferentes, incluso en conflicto con nuestras propias creencias. Lo que me llamó la atención sobre la definición secular de tolerancia es que se describe como la falta de respuesta a la continua exposición a actos indebidos (el acto de permitir algo). Es como cuando estamos continuamente expuestos al mal y no hacemos nada al respecto, desarrollamos una tolerancia y empezamos a comprometernos. La Torah nos dice que no debemos tolerar el mal, sino odiarlo. “Los que amáis a YHVH, aborreced el mal…” — Salmo 97:10.