“Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición” (Génesis 12:1-2)
La orden de YHWH a Abraham era prácticamente de dejar toda la influencia negativa de su pasado y empezar una nueva vida con El. Este importante paso fue el comienzo de la prueba de Abraham cuando YHWH empezó a hacer la transformación de Abram a Abraham. Es igual a cuando nosotros aceptamos a Yahushua como Adonai de nuestra vida, y la Torah como guía de nuestra transformación. Tan pronto entramos en pacto con YHWH, debemos dejar atrás nuestro pasado y todas sus negativas influencias. Es difícil, y muchas veces tenemos que dejar amigos y hasta miembros de familia debido a su influencia. Y con relación al Shabbat, tal vez tenemos que dejar nuestro pasatiempo favorito. Debemos estar dispuestos a dejar muchas cosas para empezar la transformación y poder descubrir lo que YHVH tiene para nosotros. “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de YHWH, agradable y perfecta” – Romanos 12:2. Con la obediencia viene la bendición. Por Abraham no preguntar “por qué” y obedecer la orden de YHWH, nosotros estamos donde estamos hoy. Nuestro Mesías es la simiente de Abraham. ¿Fue Abraham perfecto? No, el cometió errores, pero fue instrumento de YHVH para su gloria. Igualmente hará con nosotros si simplemente hacemos lo que YHVH nos pide sin hacer preguntas. Podemos impactar no solo nuestras vidas, sino también las de aquellos a nuestro alrededor. Con seguridad no impáctaremos como Abraham, Moisés o David, pero podemos influenciar nuestra familia, amistades o comunidad. Recordemos que; aquello que tememos perder o dejar, es nuestro dios. Así que, si perderlo todo no nos preocupa con tal de cumplir nuestro deber y obedecer a YHWH, con seguridad Yahushua es nuestro Adonai.