Gota Diaria - Agosto 29/2019

Escrito por Rocio Salazar

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5)

 

En el mundo moderno, la ética del trabajo es: lograr y producir, mediante el trabajo constante y duro.  El enfoque es, obtener resultados por medio del esfuerzo humano — nos hemos convertido en producto orientado.  Pero el Camino de YHVH es diferente, Su Camino esta enfocado en el proceso y la relación y no en el desempeño y la producción.  YHVH está interesado en resultados, lo cual llama “fruto”  y no se obtienen empujando a trabajar más duro.  El Camino de YHVH solo produce en nosotros los resultados deseados, mediante la “permanencia” — permaneciendo en El, porque separados de El nada podemos hacer.  Es totalmente opuesto al sistema en el que vivimos, que nos bombardea todo el tiempo con literatura sobre el auto-control, auto-confianza, auto-estima, etc., el Camino de YHVH - La Torah - produce en nosotros los frutos por medio de la comunión íntima con el Padre, permaneciendo en la Vid, creciendo en nuestra relación con El, conociendo Su voluntad para nuestra vida.