“Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo… hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días, entonces ofreceréis el nuevo grano a YHVH” (Levítico 23:15-16)
YHVH no le ordenó al pueblo contar el Omer, o sea el período entre la Pascua y Shavuot (Pentecostés), solo por contar días, sino como un tiempo de expectativa al cumplimiento de la promesa de YHVH de dar la cosecha del trigo en su tiempo. YHVH puso a Israel a vivir en una tierra hostil donde la agricultura era difícil porque quería que confiaran en El para su sustento, hoy en día dependen de la tecnología y contar el Omer se volvió un acto religioso y no un acto de fe. Sus pueblos vecinos adoraban a Ba’al para lidiar con sus temores por las cosechas e Israel estuvo tentado a hacerlo muchas veces en vez de confiar en YHVH. Nuestro caminar como creyentes no es diferente y mientras esperamos las promesas de Elohim, podemos tener ansiedad y temor sobre circunstancias fuera de nuestro control y también sentimos la tentación de confiar en otros dioses en vez de esperar en YHVH. El sistema ofrece cantidad de soluciones a nuestros problemas que se ven más atractivos y aparentemente más asequibles que poner nuestra confianza en YHVH. Los amigos, el banco, las tarjetas de crédito, o incurrir en actividades poco ortodoxas en busca de soluciones. Pero YHVH quiere que contemos el Omer y esperemos confiados en El. No es hombre para mentir ni hijo de hombre para arrepentirse y siempre es fiel a Sus promesas.