“Y mandó YHVH Elohim al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (Génesis 2:16-17)
YHVH no puso el árbol prohibido en el Jardín para causar la caída del hombre. El lo puso allí para que el hombre pudiera demostrar su obediencia y compromiso con YHVH. No puede haber verdadera obediencia, de corazón, si no hay la libertad de desobedecer. YHVH estableció que el hombre tendría que tomar decisiones, a eso le llamo; libre albedrío. También lo creo para tener una relación personal con El, para ser productivo y libre. El estado natural del hombre es ser libre. El problema es que el hombre no ha entendido la libertad desde el punto de vista de YHVH — “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” — Juan 8:32. Pero no podemos tener libertad sin asumir la responsabilidad que ella conlleva. La libertad que YHVH le ofrece al hombre, es la libertad de ser siervos de la justicia. Es la libertad que solo Yahushua puede dar — “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” — Juan 8:36. No todos quieren asumir la responsabilidad de tomar decisiones y prefieren estar en esclavitud en cultos y grupos autoritarios que tomen decisiones por ellos. Decisiones de vida o muerte. “Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal … escoge pues la vida para que vivas…” — Deuteronomio 30:15 y 19.