“Por la fe… Abraham obedeció y salió sin saber a donde iba” (Hebreos 11:8)
¡El Señor ha llenado la vida de enigmas, problemas y misterios, de emoción y de suspenso para presentar un reto a nuestro intelecto, a nuestra espiritualidad, a nuestra fe y a nuestra confianza en en EL, y para motivarnos a querer hallar soluciones! Cuando quiere hacernos ver Su voluntad, a veces nos enfrenta con enigmas desconcertantes. Nos habla con acertijos y misterios, pero casi siempre nos da la punta del hilo para encontrar la respuesta. Prefiere que busquemos por nosotros mismos, pues eso pone en ejercicio nuestra fe en Él. Demostramos confiar en Él cuando obedecemos a pesar de que ignoremos que nos espera al final del camino. ¡Tal vez no veamos la salida, pero sabemos que YHVH cumplirá sus promesas!