“Me gozaré y me alegraré en tu misericordia, porque has visto mi aflicción” (Salmo 31:7)
A nadie le gusta sufrir, pero las tribulaciones en las manos de YHVH se convierten en herramientas que El usa para moldearnos y hacer de nosotros lo que El desea que seamos. Nosotros carecemos de la suficiente fortaleza para enfrentar los retos de la vida, por eso YHVH nos provee de lo necesario para ello, y lo más importante es hacernos conscientes de Su presencia. Durante las crisis puede ser difícil percibir la presencia de YHVH, pero El ha prometido estar siempre con nosotros. El no nos abandona, nos da paz, coraje y confianza para soportar la prueba. También ha prometido abrirnos camino en medio de la tormenta, no quitarla, sino mostrarnos por donde andar, que pasos dar, como hacerlo, hasta llevarnos al otro lado donde un nuevo arco iris brillará para nosotros. Negarnos a caminar con Elohim en medio de la tormenta, es negarnos el privilegio de ver Su poder en nuestras vidas, de ser transformados por Su divino poder, de sentir la mano de nuestro Creador moldeándonos como el alfarero al barro. Pidámosle a YHVH que nos muestre Su gloria en medio de la tormenta. ¡Shabbat Shalom!