“Tu YHVH, me rodeas cual escudo, tu eres mi gloria; tu mantienes en alto mi cabeza. Clamo a YHVH a voz en cuello, y desde su monte santo él me responde. Yo me acuesto, me duermo y vuelvo a despertar, porque YHVH me sostiene… levántate YHVH, ponme a salvo… envía tu bendición sobre tu pueblo” (Salmo 3:3-8)
Gracias Padre por la seguridad que nos das que aun en medio de circunstancias adversas, tu está ahí para nosotros. Gracias por la paz que pones en nuestros corazones y que nos garantiza, que aunque el mundo colapse a nuestro alrededor, tú nos guardas. Sabemos que debemos ser prudentes, y que cuando las circunstancias se salgan de nuestras manos, tú darás una salida si ponemos en ti nuestra confianza.